La pieza tiene como objeto el silo de La Sirena, ubicado en el número 104 de la Avenida Venezuela, en Santo Domingo Este, a orillas del Río Ozama. La obra parte de la superposición de las letras de la palabra SOMOS, creando una nueva piel abstracta en la que los colores dialogan con el material original de la edificación.
“SOMOS” busca acercar las dos orillas, tender un puente visual entre Santo Domingo Este y el margen occidental de la ciudad, separados por la brecha de agua que supone el río Ozama.
UN FARO CROMÁTICO EN SANTO DOMINGO
Recorriendo la ciudad de Santo Domingo, aparece de forma recurrente en el paisaje una esbelta construcción que emerge entre las copas de los árboles. Casi como si de un faro se tratase, este silo comienza a acompañarnos visualmente en la zona colonial, durante todo el recorrido por el río Ozama, al cruzar por los puentes o el metrocable y que adquiere presencia monumental desde la Avenida Venezuela, en Santo Domingo Este.
La intervención propone transformar el silo en una obra de arte de alto impacto que, por su escala y visibilidad, genere un hito artístico para toda la ciudad de Santo Domingo.

Silo antes de la intervención.
DISEÑO
El verbo “ser” indica la existencia o identidad de algo o alguien. El plural SOMOS retrata la identidad colectiva. Lugar de convergencia de diferentes individualidades.
Gritamos “SOMOS” desde la orilla este del río Ozama, atrayendo las miradas desde el otro lado de la ciudad. La mirada no entiende de barreras, y durante breves, pero continuos instantes, la obra se convierte en un punto de confluencia. Un abrazo colectivo que cose la ciudad, dividida por una herida de agua.
La palabra “SOMOS” se configura gráficamente como una huella de la idea que representa. Las transparencias de color permiten dejar ver todas las partes del concepto, generando infinitas superposiciones que generan infinitos matices cromáticos, como infinitos son los encuentros que genera que acontecen sobre la obra.
Trabajamos desplegando los cuatro alzados del silo, para generar un único lienzo sobre el que intervenir. El diseño se pliega sobre sí mismo, obteniendo así más importancia la geometría y el cromatismo.


Desplegado con el diseño adaptado al soporte

“SOMOS LA VOZ DE LAS DOS ORILLAS” – frase adaptada del poemario “Voz de las dos orillas” de la escritora beninesa Agnès Agboton – es un grito en el que la individualidad se asienta en la colectividad.
Cada uno de nosotros somos, en primera persona del plural, porque no podemos entender nuestra propia voz sin portar el resto de voces que conforman la humanidad.
+ INFO
+Intervención de 1.500 m2 aproximadamente.
+Pintura plástica de exterior sobre hormigón.
+Proyecto realizado gracias a la Feria de Arte Contemporáneo FIACI.
+ Con el apoyo de la Alcaldía de Santo Domingo Este, Pinturas Popular, Embajada de España en República Dominicana y Grupo Ramos.
+ Gracias a Luz Botero, Carol Félix y todo el equipo de Fiaci.
+ Equipo de ejecución: Javier Ballesteros y Jorge Muñoz
+ Apoyo en el estudio: Jaime Perez
+ Fotografías por Boa Mistura
Dónde
Compartir