La tipografía, en su posición “regular” es el punto de partida, la estabilidad del ahora. La verticalidad, lo neutral.
El tiempo pasa, se superpone y a medida que avanza, comienza a inclinarse, trazando una transición visual que marca el movimiento hacia el futuro. Cada repetición de la palabra refuerza ese gesto y, con el, la sensación de proyección, impulso y tiempo en transformación.

Soporte antes de la intervención
DISEÑO


+ INFO
+ Intervención de 900 m2 aproximadamente
+ Pintura plástica sobre pared
+ Equipo de ejecución: Javier Ballesteros, Jorge Muñoz, Diego Vicente
+ Apoyo desde el estudio: Jaime Perez y Camila Dorado
+ Fotos por Boa Mistura
+ Fotos aéreas por Jaime Navares
Dónde
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