ECHO nace como una reacción al paisaje y a la experiencia de habitarlo. Es fruto de una residencia artística realizada en octubre de 2023 en la región de Renania del Norte-Westfalia, para la Regionale 2025 Bergisches RheinLand, un programa de desarrollo regional del estado de Renania del Norte-Westfalia que impulsa proyectos estratégicos en el Bergisches Rheinland (infraestructura, paisaje, cultura y economía). El objetivo de la Regionale es reforzar la identidad regional, la calidad de vida y el atractivo del territorio.
Durante esta estancia quedamos atravesados por la belleza de su entorno natural —sus bosques, sus embalses, la amplitud del cielo—. Una belleza frágil sobre la que tomamos conciencia. El agua, la madre de todos los recursos, aparece aquí como eje del proyecto: una presencia que da vida y exige inteligencia, respeto y responsabilidad en su gestión.
ECHO es una respuesta a la necesidad urgente de repensar nuestra relación con el entorno. La obra propone una pausa: un momento de observación en calma, pero que también puede incomodar: este proyecto depende de un equilibrio perfecto entre la naturaleza —el territorio— y la intervención humana —la presa—. Una experiencia contemplativa de la belleza del paisaje mientras se aprecia su vulnerabilidad, recordándonos lo delicado del equilibrio que mantenemos con el medio ambiente.
TERRITORIO
Este entorno presenta un paisaje muy representativo de la región. Existen pequeños núcleos de viviendas rodeados por una amplia masa forestal típica de la zona.
El calentamiento global ha alterado de forma visible este entorno. Las sequías han dañado los recursos hídricos y forestales; el abeto rojo, debilitado por el calor y la falta de agua, está siendo arrasado por el escarabajo de la madera, dejando áreas despobladas. A nivel visual, esta patología, derivada del cambio climático, contribuye a visibilizar la gravedad del problema.
Al mismo tiempo, el clima extremo ha provocado lluvias torrenciales. En julio de 2021, una serie de borrascas provocó un desastre histórico en la región, con víctimas mortales, pueblos anegados y cosechas destruidas.

Arboleda de abeto rojo devastada por el escarabajo de la madera.

Inundaciones en Hagen, foto de Klaus Bärwinkel, Julio 2021
CONTEXTO
En este complejo contexto, enclavamos la instalación en la presa del embalse de Agger, alimentado por los ríos Agger, Genkel y Rengse. Esta infraestructura civil tiene 225 metros de longitud y una altura máxima de 45 metros, de los cuales solo 10 emergen sobre la superficie del agua en el lado del embalse. Elegimos este enclave por su carácter abierto y la manera en que permite apreciar el paisaje circundante. Esta plaza natural adquiere singularidad por el inmenso espejo de agua que se encuentra en la base. Un escenario propicio para una intervención que puede contemplarse a varios kilómetros de distancia.


Muro de la presa antes de la intervención
DISEÑO
Formalmente, la pieza se construye a partir del reflejo. El eco, entendido como el retorno de una onda sonora tras chocar con una superficie lejana, solo puede existir si hay algo sobre lo que reflejarse. La propuesta traslada esa idea al plano visual: el muro de contención de la presa se convierte en soporte de una obra de grandes dimensiones que pinta el agua aprovechando su propiedad reflectante. Buscamos un gesto simple, directo y legible a gran distancia. Para ello utilizamos el máximo contraste y sencillez —tipografía limpia y color blanco sobre el material crudo— de modo que la palabra pueda leerse con claridad desde la lejanía.

EQUILIBRIO PERMANENTE
La intervención requiere de un equilibrio constante. La línea de simetría debe mantenerse estable para que el mensaje se revele; y es en esa línea imaginaria donde se concentra la tensión poética de la obra. La instalación reacciona a las fluctuaciones del nivel del embalse: desaparece cuando el agua sube y se interrumpe cuando baja. Es una pieza viva, cambiante, visible o ininteligible según la intensidad de la lluvia; un testigo del tiempo en que vivimos, una visualización en vivo de nuestra relación con el medio ambiente.
ECHO funciona así como imagen y como pregunta. Nos devuelve el reflejo de nuestras acciones y nos invita a considerar qué eco producimos en el mundo que habitamos. El paisaje que damos por sentado en la rutina diaria reaparece bajo una mirada renovada. La obra propone restablecer un vínculo: acercarnos de nuevo, con humildad, a un territorio que no es solo entorno, sino hogar.


Imagen tomada durante la ejecución, Mayo 2025
+ INFO
+ Intervención de 1.300 m² aproximadamente
+ Realizada en el marco de la Regionale 2025 Bergisches RheinLand
+ Con apoyo de Aggervervand y Proud to Print GMBH
+ Nuestro más sincero agradecimiento al Dr. Reimar Molitor, por creer en el poder de las ideas y apostar por ellas, por imposibles que parezcan
+ Gracias a todo el equipo de Regionale 2025: Reimar Molitor, Thomas Kemme, Sascha Gebhardt, Eva Weber, Vanessa Müller y Stephan Ullmann
+ Gracias al equipo de Aggerverband: Christoph Schmitz, Helge Klopch, Wim Dissevelt, Timo, Basti y Mathias
+ Gracias a Bernd Teipel y todo el equipo de Proud to Print
+ Gracias a Volmar Delheij, por abrirnos las puertas del proyecto
+ Equipo de ejecución: Jorge Muñoz y Camila Dorado
+ Apoyo en el estudio: Jaime Pérez, Javier Ballesteros, Irene García, Andrea Alonso, Sarahbel Barokhel
+ Fotos por Gonzalo P. Martos
+ Foto aérea por Gonzalo P. Martos y Dominik Scheffke
Dónde
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